La verdad sabía que era imposible (o lo más improbable del mundo) una simple utopía que no me cansé de perseguir. Pero admitámoslo, no se puede; por muy cabezota que sea y por poco que me guste rendirme, no se puede.
Te quiero, mucho, demasiado; quizá más de lo que debería, pero no debo, no puedo.
No puedo más, llevo demasiado tiempo aguantando, entre broma y broma, tontería y tontería, haciéndome daño. Controlando hasta el más mínimo movimiento, la más mínima palabra, tanto tuya como mía. Te quiero, como nunca nadie te ha querido ni te va a querer; quizá hasta me haya obsesionado un poco contigo, pero que le voy a hacer si te haces querer tan fuerte.
Hoy me he dado cuenta de que no puedo seguir así, que tengo que olvidarte sea como sea. Puesto que es el último día del año, esta será mi propuesta para el 2013. Si, esas propuestas que no se cumplen.
Y quizá es que tampoco quiero cumplirla; pero no hay más opciones, no por lo menos que nos favorezcan a los dos.
Nunca encontraré a alguien como tú, de eso estoy segura, porque no eres perfecto, eres pluscuamperfecto. En todos los sentidos, especialmente como persona. Y quizá es lo que más me guste de ti, eso de que me hayas roto los esquemas, los prototipos. Gracias por todo, por haber estado ahí, por ser como eres y por hacerme feliz y lo siento, por quererte, sé que nunca debí hacerlo.
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