Todos tenemos problemas, incluso más de los que la gente se cree que tenemos. Quizá porque a nosotros se nos da bien disimular o quizá porque los demás no se fijan en esos pequeños detalles. Pero todos, todos los problemas se pueden superar, sólo que a veces no encontramos la manera correcta de hacerlo. Hay gente que cree que esa manera es huir y gente que cree que hay que afrontarlos. Yo soy de los de la segunda opción, quizá porque me di cuenta de que huir sólo sirve para que te sigan persiguiendo.
domingo, 17 de marzo de 2013
Quizá
Quizás el día de hoy no fue bueno ni el de ayer; ni el de mañana lo será. Quizá sea una mala racha o un mal año; o quizá toda la vida haya ocurrido esto, pero no te habías dado cuenta hasta ahora. Quizá lleves tanto acumulado que sólo puedes llorar, pero quizá seas tan fuerte de que a pesar de todo sigues sacando una puta sonrisa todas las mañanas al despertar. Quizá cuando te ocurren estas cosas necesitas contarlas y desahogarte o a lo mejor eres de esos que se lo guardan y deja que se desahoguen con él. Quizá te gusta dar más pena de lo que en realidad sientes, quizá te gusta hacerte el fuerte o simplemente quizá lo eres.
Todos tenemos problemas, incluso más de los que la gente se cree que tenemos. Quizá porque a nosotros se nos da bien disimular o quizá porque los demás no se fijan en esos pequeños detalles. Pero todos, todos los problemas se pueden superar, sólo que a veces no encontramos la manera correcta de hacerlo. Hay gente que cree que esa manera es huir y gente que cree que hay que afrontarlos. Yo soy de los de la segunda opción, quizá porque me di cuenta de que huir sólo sirve para que te sigan persiguiendo.
Todos tenemos problemas, incluso más de los que la gente se cree que tenemos. Quizá porque a nosotros se nos da bien disimular o quizá porque los demás no se fijan en esos pequeños detalles. Pero todos, todos los problemas se pueden superar, sólo que a veces no encontramos la manera correcta de hacerlo. Hay gente que cree que esa manera es huir y gente que cree que hay que afrontarlos. Yo soy de los de la segunda opción, quizá porque me di cuenta de que huir sólo sirve para que te sigan persiguiendo.
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