Dejarme guiar por la nostalgia
hacia el bonito recuerdo de ti,
de un pasado "tú y yo",
con un futuro "nosotros"
perdido en el infinito de nuestra imaginación.
Y sí,
quizá opte por volar en el cielo que me prometías;
por flotar entre tus mentiras camufladas por las nubes,
esperando que me bajaras la luna
o alguna estrella que te llegara a la suela de los zapatos.
Pero por esperar estrellas
acabamos estrellados;
y algo así es lo que me pasó contigo:
esperé la luna
y acabé lunática.
Locura procedente de tu sonrisa,
de tus besos
y de tus dulces palabras.
Y en este caso
el dulce si amargó a alguien,
que prefería flores a chocolate
y decidió que era mejor volver a tierra firme
antes de caer
de la cuerda floja de su frágil corazón.