domingo, 20 de agosto de 2017

Ser, estar y parecer

Vale que "quien no arriesga no gana", pero llega un momento en que decides perder(te).
Dejas de ser para simplemente estar y parecer feliz, aunque la tristeza te llegue hasta el cuello y te ahogue.

Optimismo.

Ella veía el vaso medio lleno
de lágrimas,
y la vida el color de rosas
de las de Yung Beef,
azul,
como el gato de Roberto Carlos.

Ironía

Se va
de la peor manera,
despacio.
Un paso hacia delante,
tres hacia atrás.

Se va
y me mira
y es feliz, pero está triste.
Una sonrisa en su cara
y unos ojos vidriosos.

Se va,
cierra la puerta,
y yo me quedo.
Y estoy feliz,
pero soy tristeza.

Me quedo,
y una lágrima me cae
mientras sonrío.

sábado, 9 de enero de 2016

Inmundicia interior

El problema es 
que siempre esperamos que sea el otro 
el que dé el primer paso; 
y uno por otro, 
el corazón sin barrer,
y el tuyo ya está muy lleno de pelusas, joder.

Así que,
abre la ventana
que se ventile tu corazón,
y déjame curarte con un beso la tristeza
(y las heridas),
enseñarte que el amor
también puede ser una guerra
si te metes en mi cama, 
pero una guerra de la que seguro, 
ambos saldremos ganando.

Invierno.

Me he dado cuenta
de que el tiempo sabe cuando faltas,
y le da por llorar.
Y a mi por llover.

Entonces veo que es invierno,
y no eres tú,
sino yo
que le pongo tu nombre a todo.

sábado, 2 de enero de 2016

Corazón cicatrizal

Es verdad que está muy bien eso de dar todo de ti en todo lo que hagas, pero ya sabes lo que dijo Sabina: "cuando pones tanto en todas esas cosas, lo normal es que salgas lleno de cicatrices", y a mi no me cabe ninguna más. Por dentro digo, ahí, bajo el pulmón izquierdo. 

Sólo quiero que no me falten

Que no me falten sonrisas, ni lágrimas.
Que no me falten momentos, ni sueños.
Que no me falten los que importan, 
que se quede el que aporte y el que no que se aparte.
Que no me falten abrazos, ni besos.
Que no me faltes.