El problema es
que siempre esperamos que sea el otro
el que dé el primer paso;
y uno por otro,
el corazón sin barrer,
y el tuyo ya está muy lleno de pelusas, joder.
Así que,
abre la ventana
que se ventile tu corazón,
y déjame curarte con un beso la tristeza
(y las heridas),
enseñarte que el amor
también puede ser una guerra
si te metes en mi cama,
pero una guerra de la que seguro,
ambos saldremos ganando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario