El problema está
en que no sabemos querer sin peros,
sin más,
con mucho menos,
amar;
sin condiciones ni razones.
El problema está
en que buscamos príncipes azules
y ni azules,
ni magenta,
ni princesas de cristal,
sólo personas imperfectas
que no saben amar.
El problema está en nosotros,
no en los demás.
El problema está
en que no sabemos querer sin peros,
sin más,
con mucho menos,
amar.
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