domingo, 15 de abril de 2018

Lluvia en las pestañas.

Entré diciendo:
"he tenido un día de mierda"
y me puse a escucharte
porque sabía que el tuyo
no había ido mucho mejor.

Luego salió el sol
y te olvidaste del paraguas,
pero ¿qué más da que esté empapado?
si tu ya estás seca
y brillas.

¿Qué más da que lleve el peso de la lluvia,
la tuya, la mía y la de Abril?
si ahora es primavera
y floreces.



miércoles, 11 de abril de 2018

Subsisto.

Hace tiempo me perdí
o quizás nunca estuve,
hace mucho que me busco
y no me encuentro.

Hace poco me encontré,
pero no estaba.
Parecía un cuerpo,
no era nada.

Morir no es lo que más duele

Morir no es lo que más duele,
es vivir siendo sin estar,
estando sin ser.

Aquí estoy otra vez,
en el fondo,
incapaz de tocar el suelo
para salir a coger aire.

Me ahogo
y floto.
No.
Justo a tiempo.

Otra vez,
viviendo sin estar,
estando sin ser.

Duele.


sábado, 30 de diciembre de 2017

2018 I'm ready

Gracias 2017.

Gracias por abrirme
los ojos ante las mentiras,
el corazón ante el cariño,
las alas para volar
y los brazos para abrazar.

Gracias por hacerme creer en
en el amor,
en la amistad,
en la bondad,
en mí.

Gracias por horadar mi pared
y mostrarme la salida
de mí misma
hacia mí afín,
al fin.

Gracias,
por las risas
y las lágrimas,
sobre todo por las lágrimas,
que nos permiten discernir quién sí 

y quién tampoco.

Gracias por mostrarme
la oscuridad
del túnel,
porque sólo así puedo ver la luz al final.
Y ya casi la alcanzo.


Todos los años tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, pero yo siempre digo que de lo malo se aprende y lo bueno se comparte

domingo, 20 de agosto de 2017

Ser, estar y parecer

Vale que "quien no arriesga no gana", pero llega un momento en que decides perder(te).
Dejas de ser para simplemente estar y parecer feliz, aunque la tristeza te llegue hasta el cuello y te ahogue.

Optimismo.

Ella veía el vaso medio lleno
de lágrimas,
y la vida el color de rosas
de las de Yung Beef,
azul,
como el gato de Roberto Carlos.

Ironía

Se va
de la peor manera,
despacio.
Un paso hacia delante,
tres hacia atrás.

Se va
y me mira
y es feliz, pero está triste.
Una sonrisa en su cara
y unos ojos vidriosos.

Se va,
cierra la puerta,
y yo me quedo.
Y estoy feliz,
pero soy tristeza.

Me quedo,
y una lágrima me cae
mientras sonrío.